Volver a acomodarse a la rutina escolar puede no ser una tarea fácil, pero no por eso, imposible. En vacaciones se alteran algunos hábitos, todo es más relajado, y se dejan atrás las rutinas de horarios, comidas, sueño y descanso. El dilema llega cuando debemos comenzar la transición hacia un nuevo período de disciplina, responsabilidades, tareas y actividades establecidas, que generan cierto estrés en todo el grupo familiar. Existen algunas estrategias……